• Home  /
  • Cocción   /
  • Vitrocerámica o inducción, ¿qué diferencias hay?

Vitrocerámica o inducción, ¿qué diferencias hay?

¿Eres más de vitrocerámica o inducción? Ambas placas fueron una gran revolución porque cambiaron por completo la forma de cocinar frente a las placas de gas, que durante mucho tiempo eran las auténticas protagonistas de tus recetas. Y ahora que tienes varias opciones para elegir, ¿cuál crees que sería la mejor para ti? Vamos a intentar darte las mejores claves en este artículo.

Las ‘vitros’ y sus puntos fuertes

Aunque te vamos a contar lo mejor de cada tipo de placa, debes saber que no hay unas mejores que otras. Simplemente hay placas que se adaptan mejor a cada cocinero. ¿Conoces las ventajas de las vitrocerámicas?

  • El funcionamiento es perfecto para que puedas utilizar cualquier tipo de menaje. ¡Incluso tus ollas de barro!

  • La seguridad es otro punto para destacar: el calor solo se produce en el ‘área roja’ y los indicadores de calor residual te avisan de que todavía no está fría para evitar accidentes.

  • Son algo más asequibles en precio en comparación con otras opciones.

La inducción, otra gran opción

A la hora de renovar la cocina, siempre surge el dilema entre vitrocerámica o inducción. Estas últimas placas cada vez tienen más adeptos por todo lo que son capaces de aportar en el día a día:

  • Aunque te guste mucho cocinar, el tiempo es oro. Y con las placas de inducción siempre irás más deprisa, porque el tiempo de precalentamiento se reduce a la mitad. Además, se puede pasar de la mínima a la máxima potencia en cuestión de segundos.

  • Consigues reducir el consumo de energía porque usan más del 75% de la que necesitan en producir calor, que va directamente al recipiente.

  • En el cristal de este tipo de placas se genera muy poco calor. ¿Qué quiere decir esto? Que el riesgo de quemaduras accidentales se reduce bastante y que los alimentos derramados no se quedan pegados, así que la limpieza también es bastante sencilla.

Y una vez que conoces las ventajas, ¿cuál es la mejor?

Pues sencillamente, la que mejor se adapte a tus gustos. Por ejemplo, las placas de inducción pueden ser perfectas para los que tienen menos tiempo para cocinar, o incluso una casa con niños. En cambio, si todavía te gusta cocinar a fuego lento, una vitrocerámica se puede adaptar perfectamente a ti.

Eso sí, durante el proceso de elección no olvides que, además de tus gustos, hay algunos aspectos, como el tamaño o las prestaciones, que no puedes pasar por alto antes de decidirte entre una placa de inducción o una vitrocerámica. Recuerda que en Balay te ofrecemos ‘vitros’ de 60 y 80 cm de ancho (y algunas de medidas especiales como 30 cm) con todas las funciones que te contamos en este artículo.

Además de las tres medidas anteriores, las placas de inducción también están disponibles en 70 y 90 cm de ancho. Si las quieres conocer en profundidad, solo tienes que entrar aquí, donde te damos las mejores recomendaciones sobre qué placa de inducción comprar.

Y como para nosotros lo más importante es que tengas la placa que quieres, si todavía te quedan dudas sobre las medidas, las prestaciones o las ventajas de cualquiera de ellas, puedes consultarnos lo que necesites en los comentarios del artículo. ¡Te responderemos enseguida!

Vitrocerámica o inducción, ¿qué diferencias hay?
5 (100%) 2 votos

Dejar un comentario

 He leído y acepto la Política de privacidad.

Encuentra los últimos modelos de Balay en nuestra tienda online. Además, si compras ahora tu placa de inducción disfrutarás de servicios valorados hasta 100€.

Uso de cookies

Balay utiliza cookies propias y de terceros para mejorar los servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí: Política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies